MATE

MATE
La vida en un mate: sorber despacio y saborearlo con intensidad, que el mate como la vida, cuesta tiempo prepararlo, pero sino se disfruta al beberlo, cuando se acaba es tarde.

29 de enero de 2013

Vuelta al mundo 2013, CAPITULO 13 – GRAN PREMIO CAMEL DE MONGOLIA (GMT+8)

DÍA 21º TASERKHAI ELS – KARAKORAM – MONASTERIO ERDENE ZUU

Fantástica sensación despertar en el ger viendo entrar la luz por el agujero superior, con la estufa calentando después de que se pasara nuestro anfitrión toda la noche tizando. Silencio solo perturbado por el paso de algún avión, por los cielos de Mongolia. Ya despierto, saboreo el momento intensamente, y pienso como comentaba ayer que este es el verdadero lujo de viajar, las sensaciones más intensas y guapas de vivir un viaje. Me supo a mucho, este instante me supo muchísimo, tampoco nunca lo olvidaré.

Antes de ir recogiendo todo dentro de la tienda, salgo al exterior donde la temperatura a esas horas debe rondar los 30 grados bajo cero, pero puedo contemplar una preciosa salida del sol, de las más bonitas que he visto, cerca de las todavía lejanas montañas de Hangayn, a través de los pequeños matojos de hierba que sustentan en este duro invierno a los animales de Onoi y su familia.

A esas horas sus dos hijos ya le ayudan a destapar el toldo con el que protegieron al ganado durante la heladora noche, y su mujer preparó un piensín para las ovejas y cabras que habían parido en los últimos días. Estas fueron las primeras en sacar de la cuadra para que junto a los cabritinos y ovejas de leche, fueran comiendo en primer lugar un poco más que el resto que saldría en tromba a continuación, para finiquitar el trabajo.


Luego de dejar listo el trabajo de la mañana, ya todo se orienta hacia el gran espectáculo del día: El gran premio Camel de Mongolia de Fórmula 1.

La actividad en el motor home de los equipos empieza a ser frenética, preparando los bólidos para el inicio de la carrera, donde se ajustan alerones delanteros y se tienen a mano las mantas para tapar y mantener el calor de los neumáticos.

El circuito está en perfectas condiciones pero obliga a usar neumáticos de nieve, la nieve de la noche con el intenso frío es seca, así que hasta arriesgando un poco se pueden poner intermedios. Esperaremos un poco hasta los instantes previos para marcar la estrategia de carrera.

Los espectadores acceden al recinto para ver el gran premio, vienen de todas partes y de todas las razas. Los de raza canina hasta pasaron la noche en el circuito y se levantan un poco llenos de escarcha y nieve de la noche. La juventud de Mongolia también se acerca entusiasmada aunque un poco dormida.

Y en el interior el grupo de pilotos, posa para los fotógrafos en desayuno oficial del Camel Racing. En la fotografía, de izquierda a derecha, vemos a la representante alemana: Ina “Vettel”, por el país anfitrión a Ogi, por Finland al rubísimo Veli “Kovalainen” y Eero “Raikonnen” y por último al británico Richard “Button” . Coronando el grupo y con la característica montera picona polar, el incombustible Alberto “Alonso” que intentaría dar guerra en la carrera con su Ferrari Camel.

Mientras tanto en el exterior, el Ferrari Camel de Alberto “Alonso” Campa, está ya a punto para salir a pista, pero todavía hay la duda de que neumático usar, por lo que se decide llevar uno de seco arrastrando por el bólido hasta la parrilla de salida.

Un fallo del equipo, hace que las cámaras se fijen en que no se ha secado y limpiado de nieve el habitáculo del monoplaza, y se observa mucha humedad entre los dos depósitos de fuel. Inmediatamente los mecánicos de Camel Ferrari, subsanan el error e insertan silla ergonómica, entre los depósitos, hecha a medida de un inquieto “Alonso”.

En la línea de salida, ya al pie de los monoplazas, la azafatas posan para las cámaras, no distinguiendo de razas ni especies en tan multicultural y animal parrilla de salida. El día es soleado y hace brotar las sonrisas.

Foto a los botines de los pilotos que todos usan la marca “Puma”, en este caso el modelo “Puma Siberiano XCR” , el mejor contra el frío de esa mañana en el circuito e insuperable por la marca Goretex, no hay comparación alguna en cuanto a rendimiento de estas hechas con la mejor Cachemir.

Los mecánicos y mecánicas van recogiendo los bártulos y dejando solos a los monoplazas, que en instantes serán ocupados por los pilotos. Se masca la tensión. En este caso la tensión la mascan continuamente los camel bólidos, no paran de mascar y mascar.


Alberto “Alonso” sube a su monoplaza ayudado por su jefe de mecánicos, un siempre y en todo momento servicial Onio, el cual revisa que la configuración del Camel Ferrari sea la adecuada. En breves instantes esto comenzará.

Todo está listo para la salida en la parrilla. Alberto “Alonso” sale desde la pole, Eero “Raikonnen” en segunda posición, y en segunda línea Ina “Vettel” tendrá que arriesgar antes del final de la primera estepa, para intentar conseguir la cabeza de la prueba. Será por cabezas de carrera.

Un público enfervorizado anima desde la nevada grada mientras come algo para aguantar bien toda la prueba. El ambiente es descomunal, y hay una gran camaradería entre la hinchada ovina, más favorable a Vettel y la hinchada caprina, que anima mucho más a un caprino paisano de los Picos de Europa, Alberto “Alonso” .

La carrera ya está lanzada y “Alonso” mantiene la primera posición, seguido muy de cerca por “Vettel” que ganó la segunda posición en la salida a un muy conservador “Raikonnen”. La carrera transcurre inamovible en las primeras vueltas.

Pero ya al poco del final después de entrar en boxes a cambiar neumáticos en una sola ocasión, un repentino adelantamiento por un error de pilotaje de “Alonso”, hace que “Vettel” y “Raikonnen” pasen al asturiano, que levanta la mano más diciendo adiós que protestando. Se le escapa el título, pero es lo que hay. El adelantamiento fue correcto según dirección de carrera.

Antes de finalizar la prueba, “Alonso” en un ataque de genio, empieza a azuzar a su Camel Ferrari, al grito que desde boxes su jefe de mecánicos le indica: “Schusss” “Schusss”, y el bólido sale al galope como si hubieran reconfigurado el alerón trasero, y acercándose a la cola, verdaderamente a la cola, os puedo asegurar que era la cola del monoplaza de “Raikonnen”, y se pega literalmente a la cola, que os digo que fijo era la cola.

Momentos de tensión que finalizan accionando “Alonso” el Kers, y sobrepasando antes de curva a un sorprendido finlandés. Por delante nuestra amiga Ina “Vettel” entra triunfadora en meta al haber sabido usar mejor sus armas de mujer con el amigo bólido camel.

Después de vuelta de honor, los monoplazas quedan estacionados debajo del pódium, para ser fotografiados por la prensa. Impresionante carrera. Duelo sin fin y justa ganadora nuestra compañera y amiga, la alemana Ina. Nada que objetar, aunque la prensa española se hacía eco de su adelantamiento con banderas azules en pista, que hacían pensar en la irregularidad del adelantamiento, pero luego se comprobó que no era así. Eran banderas de oración budistas, muy usadas en este país y que colgaban de los guarda railes.

Todos los medios de comunicación desplazados hasta aquí, descansan tras la prueba, antes de comenzar a recoger sus equipos, dígase antena parabólica muy bien enfocada durante todo el gran premio para dar señal a todas las televisiones mundiales. Buen trabajo “ Press Dogs”.

A continuación de la rueda de prensa en 5 idiomas (alemán, español, finlandés, mongol e inglés) todos los participantes y sus equipos posan para la foto oficial de este gran premio que pasará a los anales de la historia de la Camel Formula 1.

Espero esta retrasmisión haya sido de vuestro agrado, y sirva también para despertar el interés, además de por los temas deportivos, por la geografía e historia del país donde se celebró, así como por sus increíblemente hospitalarias gentes, que en todo momento nos mimaron y trataron con una amabilidad y un respeto mutuo, solo comparable con el de otros países del mal llamado tercer mundo.

En todo el planeta, y por todos los sitios por los que he viajado siempre me he encontrado a gusto, pero de especial manera, en todos los continentes que empiezan por “A”.

Y esto suena a despedida de esta familia, con la que comparto juegos y bromas con sus pequeños hasta el mismo momento de montarnos en nuestra furgo para seguir viaje, y fotografiar una y mil veces a todos sus amigos y compañeros en esta trashumante vida que son sus animales. En especial también, a dos jóvenes cachorrillos de buenísima perrina, que les amamanta antes de juguetear con ellos como buena mama. Dedicación a todas las madres del mundo. Que preciosidad de canes. Que buenos, y como les quieren todos los enanos de la casa, bueno del ger. Hay que hablar con propiedad.

Nos subimos al Usz soviético, y nos vamos todos con una sensación de que algo de nosotros se nos ha quedado en aquella ger, compartimos sensaciones de la experiencia, risas de la carrera en camello bactriano, que como podréis haber observado tiene dos jorobas y una inmensa mata de pelo que le protege del fuerte frío que hay aquí durante gran parte del año, y que le diferencia de su primo africano y árabe que solo tiene una joroba, es más alto y de menos pelo que este similar pero a la vez diferente pariente. Habiendo viajado en los dos, me quedo con la ergonomía de este, frente a la forma de montar la silla en el árabe, que hace que te duela todo el cuerpo.

Recorremos unos 70 kms más por pistas nevadas, hasta llegar al punto en el que nos vamos a separar. Estamos cerca de Karakoram y yo me apeo para irme esa tarde a visitar esta histórica ciudad, quedándome después a dormir en una casa que me encontró Ogi para pasar la noche.

Despedida apresurada, con hace poco conocidos amigos, pero con los que pasé y compartí unos buenos momentos de viaje. Ellos seguirán otro par de días recorriendo las montañas de Mongolia y yo debo regresar a Rusia a la noche siguiente desde Ulaan Baatar.

En el cruce me está esperando la amiga de Ogi y su marido con una furgo en la que me llevan hasta la cercana ciudad, antigua capital de un gran imperio. Por pistas heladas accedemos a su prefabricada casa, que se encuentra atravesando varios vallados terrenos, ya en la ciudad y pasando al lado del museo y el monasterio que luego visitaría. Rebaños de ganado caminan por la pista, apartándose al paso de los motorizados vehículos.

Vamos hasta su casa y dejo mi mochila grande en la que va a ser mi habitación esa noche, que no es otra que la de las pequeñas de la casa que la ceden a improvisado huésped. Esta familia, alquila durante el verano gers para los visitantes que vienen hasta aquí a ver esta antigua ciudad, pero ahora en invierno, prácticamente no hay gente, y usan la habitación de su vivienda para cuando arriba alguien solo.

Su marido me acerca hasta el museo de la ciudad, donde pasaré un par de horas recorriendo las salas dedicadas a la historia de este país, y en especial las dedicadas a la dinastía Khan. Imágenes de Gengis, y sus hijos, así como mapas con los territorios que llegaron a conquistar cada uno de ellos, hasta la desaparición casi invisible de su imperio, que para que os hagáis una idea de su tamaño, duplicó al imperio romano y cuadruplicó al de Alejandro Magno. Todo fue conquistado a lomos de sus resistentes caballos mongoles, llamados takhis, y un sistema de caballerizas para el cambio y descanso de estos animales, en su recorrido.

En el centro de la sala, una maqueta muestra como era Karakoram en su mayor esplendor, con casas fabricadas en ladrillo, y multitud de gers donde vivían las tropas y demás gentes de la ciudad. En la gran planicie exterior, me lo imagino y me alegro de estar nuevamente en un lugar donde pasaron muchas cosas hace casi 800 años. Como me hubiera gustado viajar algunos años después hasta aquí, con mi viajero preferido, Marco Polo.

Me recuerda mucho a la visita de otras ciudades hoy también desaparecidas, de otras tantas culturas que casi inexplicablemente desaparecieron en un breve espacio de tiempo, después de llegar a tener un gran poder. Me vienen a la cabeza, los mayas en Centroamérica, los incas en Sudamérica o mismamente los egipcios. La gran diferencia es que en estas otras civilizaciones si quedaron vestigios arquitectónicos en pie, mientras que aquí no ha quedado prácticamente nada, después de que la ciudad fuera arrasada por la dinastía china Ming.

Según leo fueron casi 200 años de grandiosa existencia, entre los años 1220 y 1380. Si permanecen en el terreno estelas funerarias, que también guardan mucho parecido con las de otros continentes, y algunos restos de estatuas en piedra de la zona.
A continuación, con un sol espléndido, bastante habitual todo el año en el país, por su carácter interior, y que en cierta manera palia el mucho frío reinante, voy a visitar el cercano monasterio de Erdene Zuu donde hoy monjes budistas mantienen tres de los muchos templos que había en su interior.

Igual que la geografía, la historia y en cierta manera la historia de las religiones es algo que siempre me ha fascinado muchísimo. Sobre todo por las guerras, cohabitaciones y armas de poder que representan estas, junto a las políticas de estado y movimientos étnicos. Me explico, no se puede entender la historia, sin analizar como la política y la religión han cohabitando y también se han enfrentado como generadores de inmenso poder, capaz de hacer unir y desunir a infinidad de pueblos en nuestro pasado, y afortunadamente hoy menos, pero también en nuestro presente.

La religión budista, casi más una filosofía de vida que una religión como las entendemos en occidente, también ha sido abrazada y perseguida en infinidad de ocasiones por los poderes de cada época. En su día poderes con cultura chamánica o animista la acogieron como una fuente de unión, y en otros tiempos más recientes los regímenes comunistas las prohibieron y persiguieron como señales de peligro de desunión de su población en contra de sus ideales políticos.

Es el caso de este monasterio que fue casi devastado y perseguido hasta, permanecer solo en pie una ínfima parte de lo que fue en su día. Hoy junto a estos tres templos budistas permanece también una blanca stupa, muy similar a las ya vistas anteriormente en gran número en el cercano país al Tíbet, Nepal, donde viajamos con unos buenos amigos de Gijón. Un abrazo Betty & Jose.

En la puerta de acceso emblema del escudo que hay en la bandera mongola donde destaca el símbolo del yin y el yang, que fotografío justo en el momento en que la caída del sol hace que la sombra lo parta en dos, como queriéndome mandarme una señal ya conocida y que comparto: en todo lo bueno hay una pequeña parte mala, y en todo lo malo hay una pequeña parte buena. Acierto sin fin que podemos aplicarnos todos sin excepción alguna. Es la realidad humana, quizá nuestra forma intrínseca de supervivencia. Lo queramos o no, es así.

Molinillos de oración por doquier, banderas de oración, pañuelos azules amarrados en las puertas de los templos, así como formando ovoos (montículos de piedras y huesos) y una muralla de grandes dimensiones, que quizá en un momento mejor del país haga que nuevamente se reconstruyan más templos en este gran complejo budista.

Ya cayendo la noche me retiro a mi casa de acogida para cenar y pasar noche, pero lo dejo para ir contándoos más en el próximo post, el de hoy ha sido largo e intenso. Que tengáis muy buen día, o muy buenas noches.

Espero os haya gustado,“Spasiba”.

Como siempre capítulos anteriores en:

Http://albertocampamontes.blogspot.com

4 comentarios:

  1. Menos mal que solamente tienes que teclear en el notebook y no escribir sobre una libreta porque con el frío que hace tendrías que escribir con guantes.
    Emocionante la transmisión de la carrera pero no me gustó el resultado final aunque se te puede perdonar si dejaste ganar a la Vettel por caballerosidad.
    Te esperamos en Rusia.

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    1. La chica se lo merecia,hizo muy buena carrera, jaja.

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