MATE

MATE
La vida en un mate: sorber despacio y saborearlo con intensidad, que el mate como la vida, cuesta tiempo prepararlo, pero sino se disfruta al beberlo, cuando se acaba es tarde.

4 de mayo de 2012

CUADERNO DE VIAJE AFRICA XV - ESTADISTICAS


ESTADISTICAS DE VIAJE KILIMANJARO Y AFRICA DEL ESTE 2012

58 DIAS DE VIAJE

10 PAÍSES VISITADOS: TANZANIA-MALAWI-MOZAMBIQUE-ZIMBABUE-BOSTWANA-NAMIBIA-ZAMBIA-BURUNDI-RUANDA-UGANDA

TRANSPORTE

71 TRAYECTOS REALIZADOS EN VIAJE

22   HORAS EN VUELO
235 HORAS EN TRANSPORTES TERRESTRES
53   HORAS EN EMBARCACIONES

TRANSPORTES UTILIZADOS: AVION-BUS-FURGO-COCHE-MOTO-BICI-BARCO-CAYUCO-FERRY

ALOJAMIENTOS

32 ALOJAMIENTOS DIFERENTES
4 NOCHES SIN ALOJAMIENTO

MEDIA DE GASTO DIARIO EN ALOJAMIENTO: 11 $ = 8€
MEDIA DE GASTO DIARIO EN COMIDAS: 4 $ = 2,5€

FOTOGRAFIAS

4000 FOTOGRAFIAS TOMADAS

CUADERNO DE VIAJE XIV - UGANDA

CUADERNO DE VIAJE AFRICA DEL ESTE XIV - UGANDA

(PENDIENTE DE EDITAR)


DÍA 51 DE VIAJE

27 FEBRERO KAMPALA - MASINDI



DÍA 52 DE VIAJE

28 FEBRERO MASINDI – MURCHISON FALLS – MASINDI



DÍA 53 DE VIAJE

29 FEBRERO MASINDI – RHINO SANTUARY – ENTEBBE



DIA 54 DE VIAJE

1 DE MARZO ENTEBBE – SSESE ISLANDS



DÍA 55 DE VIAJE

2 DE MARZO SSESE ISLANDS



DÍA 56 DE VIAJE

3 DE MARZO SSESE ISLANDS



DÍA 57 DE VIAJE

4 DE MARZO SSESE ISLANDS –ENTEBBE



DÍA 58 DE VIAJE

5 DE MARZO ENTEBBE – EL CAIRO – MADRID - ASTURIAS

19 de marzo de 2012

CUADERNO DE VIAJE XIII – UGANDA GORILAS EN LA NIEBLA

Hola a todos, ya de vuelta y con un poco mas de tiempo, os comparto penúltimo cuaderno de viaje en Uganda y al “encuentro con los últimos gorilas de montaña”, espero os guste.


CUADERNO DE VIAJE XIII – UGANDA GORILAS EN LA NIEBLA



DÍA 49 DE VIAJE

25 FEBRERO KAMPALA – BUTOGOTA – BWINDI

Día de largo viaje, despertador a las tres y media de la mañana, y salida del Red Chilli a las cuatro para buscar algún transporte que nos acerque hasta el centro de Kampala donde cogeremos el bus hacia el oeste del país. Por las calles, casi desiertas antes del amanecer, solo pasan algunos coches particulares hasta que a lo lejos creemos oír el ruido de una motocicleta. Nos apresuramos a pararla, y efectivamente era un boda-boda que se alegró mucho de tener clientes a esas intempestivas horas. Los tres en la moto con nuestras mochilas colgando, nos vamos hacia la estación, donde los primeros destartalados buses de la mañana hacia los lugares más lejanos del país se van completando para salir.

Hacia las cinco de la mañana acabamos saliendo en el mas que artesanal autobús, apoyabrazos hechos de tubo metálico, asientos de skay recubiertos de plástico transparente, ventanillas sin manillas y por supuesto cinco asientos en cada hilera, para aprovechar al máximo el espacio en el interior del repleto bus.

Carretera en muy buen estado hasta la mitad del recorrido, cerca del lago Mburo, donde nos detenemos a dejar y a recoger a bastantes pasajeros. En concreto en la población de Mbabara. Aprovecho para comprar unas tortillas con chapati, que ya después de unas cuantas horas de viaje, nuestras tripas nos agradecen con algunos estomacales sonidos.

En el mercado muchas mamis venden amarillos mazos de platanos y varios taxistas de boda-boda esperan clientes con increíbles techo paraguas para sus motos.

Continuamos ruta para antes de llegar a Kabale, localidad cercana a la frontera de Rwanda por donde ya había pasado una semana antes, desviarnos por carretera secundaria hasta Ntungame y hacia la zona fronteriza con el vecino Congo.

Ya por peor carretera llegamos a Rukungiri y a partir de aquí se acaba el asfalto y por una irregular pista de tierra llegamos hasta Katunga. Paisaje de plataneras salpicadas con plantas de café y té, que en este lugar ya a bastante altura, tienen su clima perfecto. El trayecto hasta Butogota, ya de pocos kilómetros, se hace largo por la poca velocidad que el bus puede llevar en zona de pista con muchas estrechas curvas e importantes precipicios. Pero buen conductor nos conduce en un buen final de trayecto.

Una vez en Butogota, última población de esta recóndita zona de Uganda, todavía debemos buscar la forma de llegar hasta la entrada a la selva de Bwindi, a unos 17 kms de pista de allí. Otra vez en moto, pero esta vez nos toca tragar mucha tierra y polvo, en nuestro final de viaje hasta Buhoma, pueblo desde donde se acede a la jungla donde se encuentran los últimos gorilas de montaña de Uganda.

Sacudiéndonos el polvo de la ropa y de las mochilas dejamos a nuestro taxista motero y nos acercamos a hospedarnos en un pequeño pero agradable rest camp, el Buhoma comunity, finalizando tras casi doce horas la intensa jornada de viaje. Pagamos dos camas en habitación compartida, y luego de instalarnos, reparadora ducha antes de cenar.

En el comedor situado en una gran terraza de madera con preciosas vistas a la mas que tupida selva de Bwindi, nos encontramos a varios americanos y algún ingles, que también se disponen a cenar esperando la llegada del día siguiente en que intentaremos acercarnos a los fabulosos gorilas. En una mesa, tenemos la grata sorpresa de oír a alguien saludarnos en español, y encima protagonista hacia unos meses, del programa de TVE “Españoles en el mundo”. Se trata de Patxi, un vasco que un día dejó su trabajo en la conocida empresa del grupo Mondragón, Fagor, para venirse a estas tierras y trabajar de guía para turistas en Uganda creando la empresa de turismo Mogambo.

Charlamos un poco con él antes de la cena, y nos cuenta que está viajando con un, pequeño grupo de gente que ha coronado la cumbre de los nevados montes Ruwenzori, y que aprovecharon el día antes de volver de regreso a España vía Kampala, para también buscar a los gorilas de montaña.

En ese momento llega parte del grupo y nos alegra saludar a Sebastián Álvaro, durante varias décadas director del programa de televisión “Al filo de lo imposible”, y que junto a su hijo Javier Álvaro, viaja por esta selva ugandesa. Muy cordiales y amigables nos estrechan la mano, conversando durante un rato de su particular aventura con los gorilas durante la jornada.

Quedamos para vernos a la hora de la cena con ellos y el resto del grupo compuesto también entre otros por Simón, director del Equipo Español de Alpinismo de la FEDME, y un simpático y agradable estadounidense que es el secretario de la embajada de los EE.UU. en Pakistán, y de nombre Jason.

Haciendo tiempo para la cena, el morenito hijo del cocinero del alojamiento me invita a jugar una partida de damas, a la entrada de mi cuarto. No me resisto y acepto su reto de unas partidas a uno de mis juegos preferidos. El tablero totalmente artesanal y las fichas muy originales, consistían en unos tapones plásticos de botellas de agua blancos y azules. Aquí también hay gente que discurre y se hace sus juegos sin tener que comprarlos.

Mientras jugamos el joven negrito que por la proximidad del Congo hablaba un poco de francés, se interesa por mi viaje y por la vida en España, pero su incansable demanda de saber le impide concentrarse en el juego y hay una paliza para él: Uganda 0 – España 3.

A la caída del día, cena en la terraza de madera del Rest Camp oyendo los ruidos de los muchos animales que finalizaban el día en la frondosa selva. Tras la cena Sebastián Álvaro y el resto del grupo nos invitan a un chupito de Amarula, riquísimo licor africano de almendras, tomando el café de sobremesa y charlamos de nuestro viaje por África y su aventura en las nevadas montañas de Ruwensori.

Nos despedimos de la mayoría de ellos deseándoles un buen regreso a España, y nos emplazamos con Patxi y Jason a vernos en unos días en Entebe, donde vive el primero y desde donde en unos días partiría Jason de regreso a Pakistán.

Noche tranquila aunque con ganas de ir al encuentro de nuestros peludos familiares lejanos…o quizá muy cercanos.


DÍA 50 DE VIAJE

26 FEBRERO BWINDI IMPENETRABLE N.P - KAMPALA

Desayuno temprano y tramites de acceso a la selva, tras comprobación de nuestros permisos por los guardas del parque. A continuación charla de uno de los rangers armados que nos acompañara a buscar a la familia de gorilas que desde la UWC de Kampala nos habían asignado para localizar.

Básicamente nos indican el modo de actuar al encontrarnos con tan protegidos animales, debiendo en todo momento no acercarnos a menos de 7 metros, intentando no toser cerca de ellos para no trasmitirles ninguna posible enfermedad, no dejar comida ni cualquier otra cosa que alterase su vida salvaje en la selva de Bwindi y sobre todo quedarse inmóvil, en el caso que uno de los miembros decida acercarse a nosotros.

Se suelen formar grupos de 6 a 8 personas para acceder a la jungla y siempre acompañados de una persona armada delante y otra cerrando el grupo. No obstante tuvimos la suerte de ir solo nosotros junto a una pareja londinense y los rangers, a la búsqueda de la familia de gorilas Mubare, compuesta por 6 miembros y que según nos informan, el día anterior se encontraba en la parte alta de la montaña, y a unas tres horas de ascensión.

Ya con todos los preparativos y en formación salimos hacia las ocho y media tras nuestro ranger y guía del parque de nombre Sunday, Domingo para sus amigos de habla española, y que con machete en mano, nos abre y marca el camino entre la exuberante vegetación.

Cruzamos por rudimentario puente de madera, un pequeño rio en la parte baja de los montes, y comenzamos una fuerte ascensión con mucho calor y humedad, a pesar de ir casi siempre a la sombra de enormes arboles. Por el camino Sunday nos va familiarizando con las plantas y animales que habitan en esta selva, enseñándonos también las hojas que suelen comer durante gran parte del día los gorilas. En ese momento recibe llamada por radio, de compañero que esta en la parte alta y que le indica que una segunda familia de gorilas se está dirigiendo al lugar donde está la que nosotros vamos a visitar. Recibimos la noticia con alegría y algo de expectación por saber si al final se juntaran las dos familias, pudiendo de esa manera estar con un gran número de gorilas

Tras casi tres horas de ascensión, y pasando zonas con muchas y gigantescas hormigas que evitábamos nos subiesen metiendo los pantalones por el interior de nuestros calcetines, llegamos a una zona con un claro entre la vegetación y donde dejamos nuestras mochilas con la comida. Seguimos abriendo camino con el machete hasta unos arbustos donde los rangers sigilosamente y por señas nos indican hay movimientos.

Fabuloso encuentro, entre la vegetación un gran macho con la característica espalda plateada descansa junto a un juguetón cachorro que constantemente sube y baja a los lomos de su mama gorila. Impresiona verlos tan cerca y hasta nos asustamos un poco cuando el gran patriarca se puso en pie para caminar entre la tupida vegetación.

Pudimos sacar fotos y durante unos minutos les seguimos en su recorrido hacia la parte alta de la selva. Sunday nos informa en ese momento que por radio sus compañeros le dicen que la otra familia que venia hacia ese lugar se encontrará en poco tiempo con esta capitaneada por papá Mubare.

Y efectivamente al poco tiempo y siguiendo al gran espalda plateada nos topamos con muchos gorilas de todos los tamaños y edades, ya que la otra familia hoy de visita en casa de los Mubare nos indican es de 18 miembros y casi siempre se mueven juntos.

Solo nos faltaba sacar las pastas y el té, pero no procedía tal invitación por nuestra parte, jajá. Lo que si procedía en ese momento era disfrutar de un momento único y contemplar a todos estos tan cercanos genéticamente a nuestra raza, y mucho mas evolucionada por lo menos en cuanto a convivencia se refiere. Un dato significativo, los gorilas de montaña comparten el 97% del ADN humano siendo aún superados por sus cercanos familiares los chimpancés.

La pareja británica estaba tan impresionada como nosotros de tan bello espectáculo natural, pero quienes se llevaban la mayoría de nuestras miradas eran una madre con su reciente cría de gorila, que no hacia mas que juguetear ante la tierna mirada de su mamá. Al poco la mamá también dirigía su mirada hacia nosotros como queriéndonos trasladar su enorme felicidad por los juegos de su bebé.

El imán que me persiguió durante mis casi dos mese de viaje estaba otra vez allí presente haciéndome no querer dejar aquel lugar, pero los guardas tras sacar unas fotos nos apremiaban a iniciar el regreso, ya que las normas del parque son claras e indican que no se puede estar mas de una hora con los gorilas tras el primer avistamiento.

No obstante al ir marchándonos otro gran espalda plateada, y jefe del otro clan aparece entre la vegetación y se deja fotografiar durante unos instantes, y otro pequeñajo, posiblemente hijo de este, se afana en comer y comer hojas de la rama a la que esta subido.

Pero su poca experiencia a la hora de ascender por la rama le hace caer ante nuestra sorprendida mirada y rodar por la ladera abajo como si de un balón se tratara. Tanto los rangers así como nosotros nos mondamos de risa con semejante espectáculo cirquense.

Con mucha pena, poco a poco nos vamos abriendo paso entre los arbustos y alejando de estos maravillosos animales que afortunadamente gracias a la cooperación internacional y sobre todo al trabajo de la gran conservacionista Diane Fossey, hoy viven en paz y protegidos e intentan poco a poco ir reproduciéndose y aumentar el número de ellos.

Muchos conoceréis la historia de Diane Fossey a través de la película interpretada por Sigourney Weaver, Gorilas en la niebla, así como su trágico final asesinada por defender a estos animales de los cazadores furtivos en connivencia con los corruptos gobiernos del Congo, Ruanda y Uganda, hábitat de los últimos gorilas de montaña de la tierra. Las zonas protegidas de estos tres países son respectivamente, los montes Virunga en Congo, el ruandés Parque Nacional de los Volcanes y Bwindi Impenetrable National Park donde nos encontramos, y se estima que en la actualidad hay solo unos 600 ejemplares, estando casi la mitad en Uganda.

Que nadie os mate nunca mas solo para llevarse vuestras casi humanas manos, precioso amigo Mubare & family.

Solo nos queda ir descendiendo lo andado, comernos nuestro pequeño picnic, y llegar nuevamente al campamento en Buhoma, para tras descansar de las 6 horas de estancia en esta fabulosa selva saborear nuestro exclusivo encuentro mientras Sunday nos hace entrega de certificado de esta genial experiencia y nos deja el libro de visitas para que dejemos constancia de nuestro paso e impresiones por la Impenetrable Bwindi.

Recogemos nuestras cosas, y tomamos nuevamente un boda-boda para recorrer los 17 kilómetros de pista que nos llevaran a tomar el autobús de vuelta a Kampala desde la población de Butogota, donde saldremos en la tarde para haciendo noche en el bus llegar por la mañana a la capital. Hasta la salida del mismo hacemos tiempo dando una vuelta por el polvoriento pueblo y tomando una caliente cerveza, al no funcionar las neveras por los habituales y largos cortes de luz, se llega la hora del regreso.

Espectacular salida del viejo autobús, derrapando y acelerando bruscamente en busca de los pasajeros de las poblaciones cercanas, antes que el otro bus de la competencia en viaje también a Kampala se los recoja primero. Durante casi dos horas los buses se estuvieron adelantando y re adelantando el uno al otro por los verticales precipicios de la carretera hasta que uno de los dos se completó. Noche a bordo un poco más tranquila.

Os cuento más en el proximo blog del parque Murchison y las islas Ssese…

7 de marzo de 2012

MAPA DE CIUDADES VISITADAS EN 108 PAISES/TERRITORIOS


  1. Playa de Siete Millas, Islas Caimán
  2. Gorda Peak National Park, Islas Vírgenes Británicas
  3. Saint Kitts, San Cristobal y Nieves
  4. Ste. Anne, Martinica
  5. Philipsburg, St. Maarten/San Martín
  6. Soufrière, Santa Lucía
  7. Nouadhibou, Mauritania
  8. Buenos Aires, Argentina
  9. Uxmal, México
  10. Magens Bay, Islas Vírgenes Estadounidenses
  11. English Harbour, Antigua y Barbuda
  12. Antigua Guatemala, Guatemala
  13. Deception Island, Antártida
  14. Esfahan, Irán
  15. Parque Nacional Kruger, Sudáfrica
  16. Montego Bay, Jamaica
  17. La Habana, Cuba
  18. Parque Nacional Morne Trois Pitons, Dominica
  19. Aveiro, Portugal
  20. Matopos National Park, Zimbabwe
  21. Zagreb, Croacia
  22. Rila, Bulgaria
  23. Ad Dakhla, Sahara Occidental
  24. Abomey, Benin
  25. Mopti, Mali
  26. Port El Kantaoui, Túnez
  27. Sentosa Island, Singapur
  28. Praga, República Checa
  29. Pekín (Beijing), China
  30. Reserva Nacional de Masai Mara, Kenia
  31. Ile Aux Cerfs, África
  32. Bali, Indonesia
  33. Portobelo, Panamá
  34. Nueva York, Nueva York, EEUU
  35. Cracovia, Polonia
  36. Matemwe, Tanzania
  37. Bled, Eslovenia
  38. Isla de Praslin, Seychelles
  39. Tortuguero, Costa Rica
  40. Valparaiso, Chile
  41. Bratislava, República Eslovaca
  42. South Pole, Antártida
  43. Budapest, Hungría
  44. Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos
  45. Bruselas, Bélgica
  46. Parque Nacional de Chobe, Botswana
  47. Jerusalem, Israel
  48. París, Francia
  49. Estambul, Turquía
  50. Ámsterdam, Países Bajos
  51. Lindos, Grecia
  52. Geiranger, Noruega
  53. Utila, Honduras
  54. Bathsheba, Barbados
  55. Sakhir, Bahréin
  56. Bangkok, Tailandia
  57. Kathmandu, Nepal
  58. Caye Caulker, Belice
  59. Baden-Baden, Alemania
  60. Abu Simbel, Egipto
  61. Ciudad de Luxemburgo, Luxemburgo
  62. Andorra la Vella, Andorra
  63. Gibraltar, Europa
  64. Paphos, Chipre
  65. Salamanca, España
  66. Nicosia, Chipre
  67. Vaduz, Liechtenstein
  68. Montecarlo, Mónaco
  69. Itaparica, Brasil
  70. Marrakech, Marruecos
  71. Parque Nacional del Kilimanjaro, Tanzania
  72. Salzburgo, Austria
  73. Brikama, Gambia
  74. Bujumbura, Burundi
  75. Accra, Ghana
  76. Lilongwe, Malawi
  77. Mbabane, Swazilandia
  78. Lome, Togo
  79. Kigali, Ruanda
  80. Valletta, Malta
  81. Ziguinchor, Senegal
  82. Sal, Cabo Verde
  83. Geysir, Islandia
  84. Bora Bora, La Polinesia Francesa
  85. Colonia del Sacramento, Uruguay
  86. Capri, Italia
  87. Ciudad del Vaticano, Italia
  88. City of San Marino, San Marino
  89. Victoria Falls, Zambia
  90. Estocolmo, Suecia
  91. Tete, Mozambique
  92. Rovaniemi, Finlandia
  93. Granada, Nicaragua
  94. Katima Mulilo, Namibia
  95. Grindelwald, Suiza
  96. Santa Barbara de Samana, República Dominicana
  97. Londres, UK
  98. Muscat, Omán
  99. Sigiriya, Sri Lanka
  100. Bwindi Impenetrable National Park, Uganda
  101. Copenhague, Dinamarca
  102. Fajardo, Puerto Rico
  103. El Sunzal, El Salvador



5 de marzo de 2012

CUADERNO DE VIAJE ÁFRICA XII - UGANDA LAGO VICTORIA

Os paso otro nuevo cuaderno de viaje, esta vez de la Perla de Africa: Uganda, espero os guste...


CUADERNO DE VIAJE ÁFRICA XII

UGANDA LAGO VICTORIA


DiA 44 DE VIAJE
20 FEBRERO ENTEBBE

Es la una de la madrugada y espero en el aeropuerto de Entebbe la llegada de mi media naranja. En la cafetería de la terminal retransmisión del partido del Barça contra el Valencia, del que puedo disfrutar mucho por la goleada del equipo de mis colores y los cuatro goles de la estrella futbolística de media África, dígase Lionel Messi.

En el descanso noticias de futbol también europeo, entre las que destaca que un tal Clemente entrenará a un modesto pero histórico equipo, y también el de mis colores regionales, dígase el Sporting de Gijón. Me parecía estar viendo la TPA a orillas del Lago Victoria en Uganda, pero así de importante es el equipo xixonés.

Para hacer tiempo hasta las tres y media que llegará el vuelo procedente de Madrid y El Cairo, me doy una vuelta por una Dutty free poco habitual en otros aeropuertos. Esta no necesita estar en las salas de embarque tras pasar el control de pasaportes, ya que en ella solo pueden comprar sus productos, sobre todo alcohol y tabaco, los pasajeros o residentes en Uganda con pasaporte diplomático o miembros de organizaciones de ayuda humanitaria como Acnhur, Unicef o Cruz Roja Internacional.

Recopilo información de alojamientos en la zona del Lago Victoria para pasar la próxima noche y que nos dejen acceder a la habitación en la mañana temprano, cosa que a diferencia de Europa, en África no resulta muy difícil conseguir, y que ahorra el coste de una noche ya casi terminada.

Tras mes y medio sin vernos, alegría enorme, beso y abrazo en consecuencia. Meryl Streep se rencuentra con Robert Redford para vivir unas nuevas “Memorias de África”. Eso si con modestos actores asturianos de doblaje y en vez de viajar con avioneta, esta vez en intrépidas motocicletas boda boda, jajá. Pero África sigue siendo África y nos reservaba a los dos, multitud de preciosas puestas de sol, paseos en barco por el rio Nilo y caminatas para ver a los últimos gorilas de montaña de la tierra. Todo un lujo saborearlo juntos en la preciosa Uganda, “La perla de África”.

Después de contarnos tantas cosas, de aquí y de allá en tanto tiempo que llevamos sin vernos, en la cafetería del aeropuerto y haciendo tiempo a que comenzaran los primeros claros del día, nos vamos hacia la orilla del lago Victoria que baña la apacible ciudad ugandesa. Mientras esperamos para que nos den alojamiento, nos acercamos a ver un precioso amanecer con rojísimo sol desperezándose sobre las aguas del lago. Ya tengo a mi chica prendada, buen detalle de bienvenida y muy superior a una rosa roja.

Descanso y recuperación de horas de sueño perdido, comida a orillas del lago y paseo por el centro de Entebbe, volviendo al hotel viendo a los morenitos niños juguetear al finalizar el día delante de sus casas y a unos enormes pajarracos, de tamaño mayor que el de nuestras cigüeñas, deambulan por la ciudad en busca de comida.



DÍA 45 DE VIAJE

21 FEBRERO ENTEBBE – JINJA

Amanece con día precioso al lado del lago Victoria, y nos vamos hacia el centro de Entebbe para tomar matatu hacia Kampala, y desde allí cambiar a otro que nos lleve a Jinja, población al este del lago, y donde nace el gran rio Nilo.

En la capital ugandesa como siempre un caótico trafico y multitud de personas en las grandes estaciones de matatus y autobuses hacia todas las partes del país. Puestos de comida, tiendecillas de venta de ropa usada, de maletas, de todo, todo..., vamos mejor que Parque Principado.

En unas dos horas estamos llegando a Jinja y veo nuevamente el rio Nilo, el cual había tenido oportunidad de navegar hace ya casi 25 años a su paso por Egipto. En esta ocasión lo vería nacer en Uganda. Lo cruzamos por puente sobre la construida presa en dos meandros del curso del rio, cercada y vigilada por soldados ugandeses. El matatu llega hasta el centro de Jinja, y desde allí cogemos dos boda boda, que nos llevan raudos y veloces por las calles de la ciudad hasta el backpackers Nile Explorer, limpio alojamiento mochilero, donde comemos y nos alojaremos esa noche.

En él, varias lanchas neumáticas en plataforma están unidas a un gran camión de pasajeros que las remolca para llevarlas hasta el cercano rio Nilo, donde se practica una de las actividades de más riesgo en este gran rio: el rafting por sus fuertes rápidos y cataratas.

Habría tenido oportunidad de hacer rafting en el rio Zambeze cuando estuve en las cataratas Victoria en Zimbabue, pero los mejores rápidos están en éste, el más largo rio africano. Así que me informo en el dinámico backpackers de la salida para el día siguiente, que sale a las nueve de la mañana, para pasar el día navegando los rápidos del rio en las hinchables lanchas.

A la tarde nos vamos hacia otro de los puntos geográficos más interesantes y durante tantos años motivo de ansiada búsqueda por parte de los exploradores en África. Son las literariamente tan nombradas “Fuentes del Nilo”. Para llegar a ellas se debe de entrar a los Source Gardens, y en ellos se puede ir hasta un pequeño embarcadero desde donde ya se puede ver el final del Lago Victoria y el principio del rio Nilo. Para llegar justo hasta las fuentes se debe de coger un pequeño cayuco, y navegar hasta una pequeña isla situada al borde de unas antiguas cataratas, hoy en día casi inapreciables al subir el nivel del rio por la construcción de la presa que cruzamos a la entrada de la ciudad, sobre las segundas cataratas, las Owen falls. Estas primeras cataratas llamadas Ripon falls marcaban el punto exacto del nacimiento, al derramarse el agua desde el lago Victoria, a mayor altura sobre el comienzo del rio en la parte inferior de esas cataratas. No obstante al desembarcar en la isla aún se puede apreciar un poco la diferente altura del lago, y sobre todo las verdaderas “Sources of the Nile”, que son una emanación de agua, que perfectamente se ven aflorar desde el subsuelo hasta la superficie del rio, y aportando estas fuentes el 30% de todo el caudal inicial de gran Nilo.

Para mí fue una sensación única, el estar en este punto tan buscado por tanta gente, también por mi amigo el Dr.Livingstone, pero que finalmente fue descubierto por el explorador Speke, acompañado en un principio por Burton, quien no pudo llegar hasta este ansiado punto al enfermar durante el viaje. No obstante cabe decir, que siempre hubo y aun hoy hay, muchas discrepancias entre los geógrafos y exploradores, por el punto exacto de nacimiento de tan importante rio. Y es que el rio Nilo tiene muchos adjetivos según donde hablemos de él. A partir de este punto se llama Nilo Victoria, luego fluye hasta el lago Albert, y desde este punto se llama Nilo Alberto, que obviamente es el nombre que mas me gusta, jajá, y que días más tarde iría a conocer. Luego continua atravesando Sudán, donde en su capital Jartum, se encuentra con la parte que proviene de Etiopia y considerada como el Nilo Azul, y desde la capital sudanesa ya se llama a secas, Rio Nilo en su curso hacia y por Egipto.

Bueno, pues a todo esto hay que añadir que el lago Victoria, el lago más grande de África y segundo del mundo, tiene muchos ríos tributarios, que contabilizando su caudal como parte del Nilo harían de este el rio el mas largo del mundo, sobre todo tomando como referencia el que nace en Ruanda y es el más largo, el denominado Nilo Kagera, o las fuentes de otro tributario del lago en el Monte Kikizi de Burundi y que tiene el merito de ser el mas meridional. En definitiva, que cada país quiere tener algo que ver con el nacimiento del mayor rio africano, pero su nacimiento oficial se situaría en este punto de Uganda, como los ugandeses muy serios y convencidos te aseveran.

Bueno, pues desde la isla pudimos contemplar otra puesta de sol sobre estas fuentes del Nilo también preciosas, y que también se añaden a las muchas otras puestas de sol africanas, para acabar el día viendo las muy brillantes estrellas africanas sentados en el embarcadero. Otro sitio con mucho imán, como las cataratas Victoria, y del que me resistía a irme.

Ya muy de noche nos vamos caminando por el frondoso parque de las Source Gardens, hasta nuestro lujosísimo backpackers…sólo backpackers. Noche en habitación compartida con baño en el pasillo, retiramos definitivamente el anterior adjetivo al backpakers. Buenas noches my friends.

DÍA 46 DE VIAJE

22 FEBRERO JINJA – RAFTING - NILE RIVER CAMP

Me levanto con un poco de ansiedad por conocer nuevas sensaciones. Mi primer rafting iba a ser en un mítico rio y con fuertes rápidos, a ver que nos deparaba el día. Desayuno con pequeñas informaciones de seguridad en la lancha, y recogida de todo el equipo, chaleco, casco, etc., para luego irnos en el camión con las lanchas hacia la zona de las cataratas Bujagali a unos 7 kilómetros rio abajo. Por pistas de tierra y a través de varios poblados cercanos al rio, llegamos a una zona desde donde vemos el primer gran rápido del rio y donde descargamos las lanchas y el material. En total saldríamos 9 personas en dos lanchas y con sus dos monitores de rafting, todos acompañados por una tercera lancha de seguridad, que podría recogernos en caso de volcar en alguno de los fuertes rápidos.

Las lanchas se tiran por una rampa metálica a través de los 100m de pendiente hasta la orilla del Nilo. Una vez abajo, nos montamos en ellas para comenzar a navegar, siguiendo las instrucciones de nuestro negro monitor, natural de Zimbabue, y con muchos años de rafting tanto en el Nilo como en el Zambeze, cerca de las cataratas Victoria en su país.

Mónica se queda y va por tierra en el camión que nos recogerá aproximadamente a 17 kilómetros rio abajo que es más o menos el recorrido que haremos por 6 grupos de rápidos y dejando atrás las Bujagali Falls.

Mis compañeros, una pareja judía de Haifa en Israel, un australiano de Brisbane y una irlandesa de Dublín, vamos, una autentica selección internacional capitaneada por nuestro amigo de Zimbabue.

Lesson number one: volcar la lancha, todos al agua, y a apañarnos para subir arriba, en esta ocasión en aguas tranquilas, que ya nos cuesta, así que no quiero pensar como nos arreglaremos para subir si volcamos en los fuertes rápidos, que según nos indica nuestro brusco profesor, son de categoría 5, es decir máxima dificultad. Pienso que de probarlo y gustar, la próxima vez nunca sería más difícil.

Instrucciones para remar en la fuerte corriente avante y atrás, y como colocarnos al ponerse la lancha vertical en las cascadas mas inclinadas. Todo controlado, vamos a ello…y ello ya estaba ahí a 100m. Las primeras aguas bravas producían una clara sensación adrenalínica, al coger velocidad por la gran corriente e inclinarnos en la caída del rápido, para luego en el fondo ser golpeados por los remolinos ascendentes que nos remojaban de lo lindo. Pero el primero pasado con éxito, y esto gusta.

Seguimos descendiendo el rio y pasando otros dos grandes rápidos, intercalados con zonas de relax y amena charla entre todos. Comento con los israelitas que estuve hace un par de años en su ciudad, Haifa y su precioso Monte Carmelo, y desde donde fuimos a conocer el mar de Galilea y ver los cercanos Altos del Golán, después de visitar Jerusalén el día anterior.

Continuamos hasta llegar a una considerable caída del rio, donde cogemos la lancha a cuestas para pasarla por la orilla a la parte inferior, ya que los fuertes remolinos que se provocan en su caída hacen que nunca se navegue, por el riesgo de ahogamiento al no poder salir a la superficie del rio. Ya en la parte baja aun descendemos unos cuantos rápidos hasta llegar a una zona mas remansada del rio, y donde nos tiramos a nadar un poco, siempre atentos a los posibles cocodrilos que nuestro guía nos comenta no son muy habituales en esta zona, pero por si las moscas no nos acercamos mucho a las orillas del rio.

Admirando la gran cantidad de aves y los preciosos paisajes de las riberas del Nilo continuamos remando suavemente, viendo también a los muchos ugandeses que aprovechan las laderas del rio para plantar en ellas desde maíz hasta pequeñas huertas.

Para finalizar las más de cuatro horas de navegación, nos esperarían otros dos rápidos siendo el último fuertísimo y provocando una cierta sensación de riesgo, sobre todo al ver delante nuestro volcar la otra lancha con sus seis ocupantes cayéndose en el centro del rápido. El vuelco fue al golpearles la ola ascendente la proa de la lancha, y haciéndoles dar la vuelta completa poniendo la lancha boca abajo.

Rápidamente la lancha de apoyo fue a buscarles para subirlos a bordo sin ningún golpe de nadie contra las rocas. Nosotros un poco acoj… pasamos el vertical rápido sin volcar pero girando 360º sobre la corriente del rápido para luego retomar la dirección del rio hacia el fin de la preciosa pero adrenalínica navegación por este precioso rio.

Ya en el punto donde nos está esperando el camión, nos bajamos de nuestro fantástico transporte por el Nilo, tras decidir no continuar hasta su delta en Egipto y para lo que nos quedaría navegar unos 6400 kilómetros más, jajá. Lo dejamos para otra ocasión, nos conformamos con los 17 kilómetros de descenso, aunque os doy un interesante dato: el agua que brota en sus fuentes del lago Victoria tarda unos 3 meses en llegar al Mediterráneo pasando varias cataratas y presas en su camino.

Una vez cambiados y secos, comida de grupo y vuelta hasta nuestro lugar de salida para dejar todo el equipo y descansar de tan preciosa experiencia.

Una vez en el Explorer de Jinja, decidimos cambiar de alojamiento esa noche, e ir a conocer el otro alojamiento que este backpackers tiene a orillas del Nilo y que los israelitas nos habían comentado era precioso y tenía una impactante puesta de sol.

No se equivocaban nuestros nuevos amigos, ya que tras ir con ellos hasta el Nile River Camp, lo pudimos comprobar nada más llegar. El alojamiento aquí era en unas pequeñas tiendas de campaña, pero muy bien equipadas con dos camas en vez de esterillas y saco, y con los baños bastante cerca. La noche tan solo 6 dólares. Al lado una agradable terraza con vistas al Nilo hizo las delicias de los allí presentes espectadores de una puesta de sol maravillosa sobre el rio. Cenamos un nuevo plato para nosotros que consistía en una patata asada con fabas rojas y salsa de queso. Cerveza marca Nile Gold, imprescindible en tan impactante escenario. Noche musical en el juvenil campamento.



DÍA 47 DE VIAJE

23 FEBRERO NILO RIVER CAMP - KAMPALA

Sin madrugar demasiado dejamos nuestra tienda de campaña y nos vamos a desayunar, otra vez en la bucólica terraza sobre el Nilo, desde donde vemos a unas australianas hacer una especie de surf con remo, en una gran tabla cuasi de Windsurfing, y con la que se deslizaban suavemente por la corriente del rio. A lo lejos un pequeño barco regresa de navegar por esta zona del Nilo cercana a las Bujagali Falls.

Me dedico a escribir un poco mi cuaderno de viaje, y hacemos tiempo hasta el mediodía, en que tendremos regreso free hacia Kampala desde el backpackers de Jinja. En el aparcamiento del campamento dos grandes camiones de pasajeros preparan para partir en otra nueva etapa de su viaje por África. Nunca he viajado en estos camiones pero si los he visto por distintos puntos de este continente, siendo muy habitual entre viajeros alternativos usarlos para grandes viajes.

Tienen tracción total, pueden viajar de 25 a 30 personas, y llevan todo lo necesario para hacer acampada cada día. Mesas y sillas plegables, cocinas a gas, depósitos de agua, tiendas de campaña, etc. Una buena forma de viajar en grupo y que en muchos casos atraviesan todo el continente desde El Cairo, vía Nairobi y hasta Ciudad del Cabo en Sudáfrica.

Damos una vuelta por el pequeño pueblecito, donde varias personas visitan las orillas del Nilo, a caballo, en bicicletas o simplemente andando por su gran senda fluvial. En pequeño puestecillo del pueblecillo comemos una rica omelete de tomate y cebolla enrollada en pan chapati de maíz, precio: 1500 chelines (unos 50 cts. de euro)…para todo lo demás MasterCard.

A continuación nos vamos con la joven pareja judía hasta la cercana Jinja para salir en viaje de regreso a la capital ugandesa. En el trayecto en el gratuito minibús, recogemos a más pasajeros que hicieron rafting en esa mañana, y por pequeños pueblecitos interiores llegamos a la capi al final de la tarde.

Como siempre con gran tráfico y atasco de entrada en Kampala, nos quedamos a las afueras, en un alojamiento parecido al Backpackers y llamado Red Chilli. Ambiente también muy mochilero, habitaciones compartidas, internet free y buena cena de pizza en horno de leña. Que más se puede pedir por 8 dólares la noche.



DÍA 48 DE VIAJE

24 FEBRERO KAMPALA

En el día de hoy salimos a visitar la ciudad, tomando un boda-boda cerca del Red Chilli, y dirigiéndonos en primer lugar a la Uganda Wildlife Autority (UWA), donde teníamos intención de sacar los permisos para el trekking en busca de los fabulosos gorilas de montaña. Al poco de subirnos los dos en la moto boda-boda para ir hacia la colina donde encuentra la UWA, y a unos cuatro kilómetros del Red Chilli, ésta se queda sin gasolina en medio de una avenida con gran trafico. Nos bajamos de la moto y el incrédulo motorista, intenta arrancarla cambiando a modo reserva, que tampoco tenía gasolina, y simpáticamente levanta la moto sobre la rueda delantera, buscándole algunas pocas gotillas del ya no presente combustible de su deposito. Como ya veo que la solución de estrujar la botella no es una solución de futuro, jajá, le insto a que pare otro boda-boda que nos lleve, pactando pagarle la mitad a él y la otra mitad al nuevo transporte de dos ruedas. Así hace, y continuamos marcha con la gran e increíble sorpresa que a los 100 metros esta nueva moto pincha la rueda trasera. Definitivamente hoy no tenemos suerte con la carrera de los moto taxis. Incrédulos paramos a un tercer motorista al que en esta ocasión ya solo le corresponde la cuarta parte de los 4000 chelines pactados al subirnos al primero. Como sigamos así acabaremos pagando céntimos de euro al último. Pero no, con este llegamos bien a la puerta de las sede de la UWA en Kampala.

Entramos en las oficinas y conseguimos los permisos para dos días mas tarde, y así intentar ver a los gorilas en el Bwindi Impenetrable National Park, en la otra punta del país y al borde de la frontera con Congo y los Montes Virunga, habitad también de tan escasos primates.

En estas oficinas conocemos a Oscar, un madrileño que trabaja para un touroperador ugandés que en viaje organizado lleva viajeros a esta selva también. Nos ayuda con algunas informaciones importantes, que nosotros al realizar todo el viaje por nuestra cuenta, nos facilita la llegada y entrada en tan remota jungla.

A continuación visitamos el cercano Museo de Uganda, el más grande de la capital, y donde tras desayunar, podemos ver sus sencillas salas dedicadas a la historia, etnografía, música y costumbres de los habitantes de este país. Se pueden conocer y tocar varios artesanales instrumentos musicales, como variados tipos de tambores y xilofones. Otra sala anexa nos introduce en la historia natural y fauna de esta zona de África, y para finalizar la visita interior del mismo, en este año olímpico, sala dedicada a todas las olimpiadas pasadas. En ella carteles de todas las sedes de la época moderna y fotografías de los pocos medallistas ugandeses, sobre todo en boxeo y atletismo.

Como no, fotos de nuestro compatriota Juan Antonio Samaranch, durante tantos años presidente del COI. Del olímpico Urdangarín y su princesa esposa, ni rastro…y eso que la corrupción en este país es todo una institución.

Para terminar la visita del nacional museo, vemos en su parte exterior una selección de Bandas (construcciones típicas con techo de paja), pertenecientes a distintas regiones del país y a las que se puede acceder a su interior, familiarizándose con la vida cotidiana de los habitantes de todas las zonas rurales de Uganda.

Asimismo varios tipos de graneros para guardar la cosecha, cumplen la mismoa función que nuestros asturianos hórreos. Al lado niños con rosados uniformes, son recogidos por sus padres, a la salida de colegio de primaria.

Desde allí nos dirigimos a uno de los tres lugares patrimonio mundial de la humanidad presentes en Uganda, y que son las tumbas Kasubi, en la colina del mismo nombre. En esta colina están enterrados los reyes de Buganda, actual zona sur del país incluida su capital, y todos sus descendientes. Conocemos a través de sencillos retratos al oleo a los cuatro monarcas que hubo en el país hasta que este se convirtiera en la actual republica. Quizá con un poco de decepción, ya que hasta hace un par de años estaban enterrados en una enorme banda de paja, que era el palacio real situado en ésta la primera de las siete colinas de Kampala. Pero por un incendio provocado por radicales antimonárquicos, se quemó el palacio y se trasladaron los restos de todos sus monarcas, a una improvisada casucha con techo de uralita, con poco aspecto de mausoleo para tan reales muertos.

No obstante, podemos visitar el cementerio de sus descendientes, situado en un jardín de la colina con vistas a toda la ciudad construida sobre las otras seis colinas. Kampala, al igual que la europea Roma, es llamada la ciudad de las 7 colinas.

Comemos en restaurante Faze 2, situado en la colina Nakasero, centro comercial y financiero de Kampala, donde al aire libre degustamos comida árabe y asiática, con riquísimo pan hecho en horno Tandori. Desde allí regresamos al Red Chilli, pasando antes por la estación de autobuses de Buganda Bus Park, para reservar billete al día siguiente al este del país. Un enorme musulmán ataviado con chilaba y casquete, nos vende billetes indicándonos estemos al día siguiente a las 4 y media de la mañana para coger el autobús a Butogota y Buhoma.

En el Red Chilli, noche de velas y generador al irse la luz en esta zona de la ciudad. Pronto a la cama que al día siguiente toca levantarse a las tres y media.
Mañana toca hacer viaje muy largo para intentar ver a los gorilas de montaña. Os cuento pronto...



3 de marzo de 2012

KIGALI GENOCIDE MEMORIAL Y HOTEL RUANDA Por Alberto Campa

KIGALI GENOCIDE MEMORIAL Y HOTEL RUANDA
Por Alberto Campa                                          

Como os comentaba en mi último cuaderno de viaje relatando mi paso por Burundi y Ruanda, hubo un lugar que marcó mi viaje, un lugar muy especial que visite en la capital de Ruanda y como creo, no muchos de vosotros decidiréis pasar unas vacaciones en este país, intentaré transmitir lo que allí vi, oí y sentí, como homenaje personal a la mucha gente que también allí se quedó para siempre. Ese sitio es el Kigali Genocide Memorial en la capital ruandesa.

Este Museo al recuerdo, y también al aprendizaje y a la prevención de hechos como los que en esta ciudad y otras partes del país acaecieron en unos oscuros días para la humanidad de hace poco menos de dos décadas, está en una de las muchas colinas que tiene esta capital y también este país, apodado con mucha razón “Le pays des mille collines”.
Cuando se llega a la entrada de éste,se atraviesa un arco con tres palabras que dicen mucho y que en su interior van tomando forma, de forma contundente.

Kigali,rememora que en un lugar determinado, en una ciudad de un precioso país se concentraron y ocurrieron unos hechos que parecían impensables pudieran suceder hace tan poco tiempo, y hoy en día, en ese lugar, está el centro de un merecido recuerdo a las personas que en esa ciudad quedaron enterradas para siempre.

Genocide, es una palabra que recuerda que un acto, un mal acto, o fatídicos actos, no surgen por casualidad, por accidente o por la actuación de mentes perturbadas, sino que es la palabra que indica que ese atroz acto se hace premeditadamente y con una estrategia predeterminada para causar el máximo dolor posible a las previamente elegidas victimas.

Y Memorial, es una palabra que nos lleva a pensar que en la vida y en la historia de la vida, cabe el presente, el camino hacia adelante, e incluso en algunos pocos casos el perdón por el pasado, a quien sabe pedir perdón por el pasado, pero el recuerdo y la memoria deben permanecer siempre para que en el futuro, no haya que volver a pedir perdón por un terrible pasado.

Toda esta mi primera reflexión e introducción es solo para avanzar el relato de unas palabras que estarán omnipresentes en esta narración por lo que allívi, sentí, asimilé y para siempre recordaré.
El museo está bien estructurado, desde la recepción se baja a una sala inferior que en un recorrido circular con paneles en tres lenguas y algunos otros interactivos y multimedia, van informando ordenadamente de lo que en Ruanda acaeció no hace mucho tiempo. De hecho muchos de vosotros como yo, recordareis vagamente las noticias de esos días en los telediarios, y que sobrecogieron al mundo entero, a pesar de la poca información que a occidente nos llegaba.
En una primera sala, que nos introduce en los inicios del problema, se presenta la historia deRwanda, un país que antiguamente era el territorio de los Twas, un grupo étnico formado por pigmeos centroafricanos, que hoy en día representa tan solo el 1% de la población del país, y que se vieron poco a poco invadidos pacíficamente por nuevos pobladores Hutus provenientes del sur de África.  A su vez estos, hoy el 85% de los habitantes deRuanda, en su mayoría agricultores, fueron poco a poco colonizados por pastores nómadas de las regiones del norte, los Tutsis, y que con en el trascurso de los siglos fueron sometiendo a la mayoría hutu y casi relegando a estos a un papel secundario de súbditos de los reinos Tutsis, siendo estos últimos en la actualidad un 14% de la población, y formando durante siglos un sistema casi feudal.

Posteriormente y con la entrada de los colonizadores europeos, en primer lugar los alemanes y tras perder estos la primera guerra mundial, los belgas que por mandato de la sociedad de naciones controlaron esta zona centroafricana junto al vecino Congo, las tensiones étnicas van en aumento, al dar estos un mayor poder a la minoría Tutsi sobre la mayoría Hutu, para controlar las riquezas del país en ese periodo colonial. El lema belga era “divide y vencerás”, y eso hicieron dividir aún mas si cabe a las etnias de la población de Burundi y Ruanda.
Con la independencia del país se deja el gobierno en manos del reinado Tutsi, pero al morir el rey hay un ajusticiamiento por parte de los hutus que acceden al poder, enviando a los tutsis al exilio en los países limítrofes. En el año 1972 los tutsis llevan a cabo la matanza de más de 300.000 hutus en la vecina Burundi. Esto crea un sentimiento anti tutsi  por parte del gobierno republicano hutu, que con el tiempo comienza a preparar unos grupos de milicianos cuasi mercenarios preparados para controlar y censar a la minoría Tutsi en lo que va a ser el germen del posterior genocidio.
Muchos Tutsis son desplazados y los intereses franceses van armando al gobierno hutu, comenzando las primeras matanzas por extremistas, buscando la solución final.
Una campaña de propaganda en la tv y sobre todo en la muy escuchada radio ruandesa va poco a poco calando en la mayoría hutu, e incitando a la animadversión y el odio hacia la minoría tutsi, durante tanto tiempo atrás clase dominante y opresora, lo que hace que esté sembrada la semilla para el posterior ataque final.

Mientras un proceso de paz, ante el ataque de los organizados grupos de exiliados tutsis en el exilio que provocan una guerra civil, se inicia en la cercana ciudad tanzana de Arusha y alentado por las Naciones Unidas, intenta dar una solución al problema a principios de los años 90, pero lejos de conseguir ese fin, comienzan a llegar a occidente noticias de las primeras matanzas selectivas en el noroeste del país, cerca de la región congolesa de Kivu, hoy todavía bastante convulsa.
Poco tiempo después una voz en la sombra que responde al nombre de Jean Pierre, comienza a alertar a las fuerzas internacionales de pacificación en el país, que unas milicias cercanas al régimen hutu, llamadas Interahamwe o patrullas de la muerte, tras reclutar entre la población a los hutus mas extremistas, se están entrenando y formando a unos  2000 miembros para comenzar el exterminio tutsi.
El general Romeo Dallaire al mando de las fuerzas ONU, da la voz de alarma al organismo en Nueva York de un inminente comienzo de la violencia, pero en ese momento no se actúa por vetos e intereses económicos de miembros del consejo de seguridad.
Y el 6 de Abril de 1994, es derribado muy cerca del aeropuerto de Kigali, el avión en el que viaje el presidente ruandés desde la vecina Burundi, junto a su homologo de este país. Este hecho marca el comienzo del futuro genocidio, y en pocas horas la Interahamwe esta en las calles de Kigali y en otras zonas del país, haciendo controles de carreteras y empezando con las matanzas de los primeros tutsis que por ellos pasan. Asimismo perfectamente organizadas y con la información previa de los domicilios de las familias tutsis, comienzan a llegar a las casas de estos, y a matar a los hombres y violar a las mujeres, delante de sus hijos intentando en todo momento causar el mayor daño posible.
Las obligatorias señas raciales que se introdujeron en los carnets de identidad de toda la población, ayudaban a identificar fácilmente a la etnia a exterminar.
En los siguientes paneles informativos del centro se comienza a hablar de como se realizó el Genocidio, previamente planeado al detalle. En las barreras se va aniquilando a los Tutsis que huyen por carretera, y con la información previa de los domicilios de los hutus más moderados y contrarios al régimen, se va también asesinando a estos y sus familias. Puedo contemplar fotos de los asesinados en ese primer día junto con algunas cadenas allí expuestas, que se utilizaron para maniatar a muchas personasantes de matarlas.

En otra vitrina varios fusiles y sencillos machetes, con los que la milicia hutu iba amputando manos y piernas a los muchos tutsis que luego morirían desangrados delante de sus familias. Como comentaba antes, muchas mujeres fueron violadas, pero en muchos casos por hutus que se sabia tenían el virus del sida, para así también el virus se fuera propagando entre la población tutsi, la cual no usaría ningún método preventivo como en la mayoría de África en aquellos años.
En pantallas interactivas, uno puede escuchar los relatos de algunos supervivientes, así como videos que se tomaron desde algún edificio del comienzo de la matanza. En otro se puede ver los cuerpos decapitados y mutilados al paso de los milicianos y fotografías del interior de algunas iglesias en las que muchas personas se refugiaron,pensando era un lugar seguro, y que en muchos casos sacerdotes hutus en connivencia  con los radicales, avisaron a estos últimos del fácil reagrupamiento de presas. Las fotografías de estas iglesias repletas de cadáveres son estremecedoras.
Sin embargo otros religiosos, como los del centro St. Paul de Kigali donde pasé las dos noches que me quedé en la capital, si ayudaron firmemente a casi 2000 personas a sobrevivir al genocidio. En la viña del señor, así como en los miembros de su iglesia, siempre hubo y habrá muchos Judas como el abad de Amadini o el padre Wenceslas de la catedral de Kigali, que engaño y llevó a la muerte a todos sus fieles tutsis y a sus amigos hutus que les ayudaban, pero en la mayoría de los casos, muchos otros que se jugaron su propia vida para salvar al resto de fieles fueran de la etnia que fueran, como en el caso de la diócesis de St.Paul en el centro de Kigali.
También hace saltar las lagrimas ver las imágenes de niños con machetazos en la cabeza, y amputaciones de los dedos de las manos, que sobrevivieron con estas secuelas quizá por  también deseo de sus agresores de causarles mucho mas daño psicológico que físico a estos si conseguían sobrevivir.

En la siguiente sala se muestra la devastación que en esos días se produjo con cientos de miles de muertos, decenas de miles de torturados, cantidad de mujeres violadas e infectadas con el VIH, familias completamente aniquiladas, pillaje, caos y unos 300.000 huérfanos en el país. Y en fin, una frase que resumía todo me sobrecogió bastante: “Ruanda estaba muerta”.

Seguidamente se muestra en varios paneles como se intentaría sin éxito  poner fin al genocidio, con apenas 300 soldados ghaneses  voluntarios y casi mercenarios que están en la ciudad. El general Dallaire telegrafía a su cuartel general solicitando más efectivos para parar la masacre, pero como casi siempre, el consejo de seguridad de Naciones Unidas, no se pone de acuerdo, ante el bloqueo ingles y norteamericano,  y resulta desastrosamente inoperativo. Dallaire consideraba que con solo 5000 soldados con mandato expreso de poder usar las armas hubiera detenido el inminente genocidio. Y no solo no se mandan más soldados, sino que se ordena evacuar a todos  los diplomáticos occidentales y a su personal, en una operación militar que definitivamente deja a su suerte a los refugiados en muchos de estos edificios.
En otra sala se muestra a las muchas personas que se jugaron su propia vida para salvar a centenares de personas, como el caso del relato recogido en el conocido film Hotel Rwanda, hoy en día el Hotel des Mille Collines, y donde posteriormente me iría a comer para conocerlo e intentar sentir lo que en sus salones y jardines se debió de vivir en aquellos días de hace unos pocos años.  Allí pase la tarde escribiendo parte de este relato que ahora os comparto, y esperé a ver Kigali de noche desde su azotea, como en su día muchos vieron comenzar el genocidio en sus calles.
En el museo a continuación nuevos paneles hablan de lo que ocurrió después del genocidio, donde las tropas tutsis del FPR en la frontera avanzaban y los asesinos hutus escapaban por la inacción y casi permisividad de las fuerzas francesas de la “Operación turquesa”, que dejaron irse a cientos de estos milicianos. La Cruz Roja instaló un gran campamento de refugiados en Goma, y la situación tendía a estabilizarse en el país, aún con alguna que otra vengativa matanza posterior. Pero el conflicto desactivado en Ruanda se trasladó con la llegada de miles de refugiados a Burundi y el Congo, lo que provocaría varias nuevas guerras en estos países.
Comienza entonces el rescate de los supervivientes, entre los que se encuentran miles de niños sin padres, familias separadas sin saber de la suerte de sus miembros y de los que en la mayoría de los casos nunca mas supieron al ser enterrados o quemados en colectivas fosas.
Finalizando el circulo de salas esta la de las consecuencias a largo plazo, donde se mencionan las secuelas psicológicas de los supervivientes, la de la justicia, que se intentó llevar a cabo con la creación del Tribunal Penal Internacional para Ruanda en la ciudadtanzana de Arusha, pero que también resultó bastante ineficiente al ser condenadas muy pocas personas, entre ellas el posterior presidente hutu investido tras la matanza. Simultáneamente se iban celebrando una serie de juicios populares por todo el país, sin casi garantías a los procesados, que vestidos con ropas rosadas, esperaban veredictos de los habitantes de esos pueblos.

Y ya cerrando el circulo, se intenta poner cara al pasado con numerosas fotografías de asesinados, videos de personas recordando a sus familiares muertos y contando lo que sucedió en esos días, y la construcción de este Memorial Center por parte de una fundación británica, el cual visitó el secretario general de la ONU el ghanés Kofi Annan, reconociendo en 2004, decimo aniversario del Genocidio, que éste podía haberse evitado sin la negligencia e ineficacia de este organismo internacional. Por su parte autoridades belgas, antiguos colonizadores, también reconocieron en el año 2000 su mal obrar al generar intencionadamente todas estas tensiones entre etnias para mantenerse en la región.

Paso al centro del circulo y veo las figuras en madera que simbolizan a toda la población de este país, ahora sin Hutus ni Tutsis, y solo con ruandeses unidos y recordando la omnipresente palabra genocidio. Y personalmente y para intentar siempre ser objetivos, no podemos  considerar a una etnia culpable y a la otra inocente, ya que las dos generaron igual odio a sus rivales, entre sus congéneres, durante siglos.

Al lado, en otra sala desde donde se sube a la parte superior, y como también existía en el visitado por mí hace unos años campo de exterminio nazi de Auswich en Polonia, cráneos, huesos, ropajes  y centenares de fotos de victimas, me hacen sentir aún más la realidad del terrible pasado de este país.

Ya en la planta superior visito una zona del Memorial dedicada a los niños, y no puedo evitar volver a derramar gotas de agua de mis redondos utensilios de ver a través de mi cara. Es inevitablemente triste ver los retratos de varios niños que murieron asesinados en esos días, victimas si cabe, muchísimo mas inocentes de esa sin razón, y que en breves textos revelados por sus familiares vivos, cuentan las aficiones y gustos de estos pequeños. Ha y una docena de ellos, ordenados de mayor a menor edad, y os traduzco uno cualquiera de ellos:

Francine MURENGEZI INGABIRE
Edad: 12 años
Deporte preferido: la natación
Comida preferida: huevos con patatas
Bebida preferida: la leche y la Fanta Tropical
Mejor amiga: Su hermana mayor Claudette
Causa de la muerte: decapitada con un machete

Posiblemente, no tanto como yo allí, pero si os sentiréis bastante tristes al leer estas pocas frases, pero es que son el ejemplo más claro de como se puede llegar a matar a la mayor de las inocencias reflejadas en los indefensos y nunca culpables de nada, niños de todo el mundo.

Paneles con fotos de estos niñoshasta llegar a la de unos bebes entre los muchos que murieron de tan solo un año de corta y marcada existencia.
Los ojos vidriosos solo aciertan a leer también las frases de muchos de estos niños que decían a sus aterradas madres frases como: “No te preocupes mamá, los soldados de la MINUAR nos vendrán a salvar”, cosa esta que nunca ocurrió y que….es incomprensible.

Y para acabar de lavarme la cara, la historia de un niño al que un miliciano va a matar, que acaba de asesinar delante de él a su padre,durante mucho tiempo compañero de trabajo, y que antes de morir el pequeño le pregunta porque va a hacer eso, si ni su padre ni él nunca le hicieron daño alguno. La contestación, signo incomprensiblede la loca sin razón, es un certero machetazo delante de sus vecinos.

Salgo al exterior para recuperarme un poco antes de ver las ultimas salas dedicadas a los otros grandes genocidios conocidos y algunos todavía hoy en día negados como los de Namibia, Alemania, Camboya o Bosnia Herzegovina, y en los jardines de la colina las tumbas colectivas de mas de 250.000 personas con placas de algunos de sus nombres. En una preciosa rosaleda tres fuentes con simbólicas formas representan las diferentes formas de convivencia humana: La unión, la división y la armonía.
  
Acabo esta triste crónica, de un triste y conmovedor día en mi viaje, pero que no me arrepiento de haber conocido, como otros en otros tantos lugares de este planeta que incansablemente intento recorrer y donde el hombre deja a la historia un ejemplo de lo que es capaz de hacer, y como antes comentaba, lo que un grupo de hombres son capaces de planear para exterminar a otro grupo de hombres, mujeres y niños.

Finalizo con una valoración personal que siempre he tenido sobre las masas. Nunca me han gustado mucho, ni en estadios de futbol, ni en plazas de ciudades, ni en manifestaciones callejeras. Una masa es siempre mucho más vulnerable, puede olvidarse del sentido común y dejarse llevar por cualquier mal incitador a la violencia y a actuar de una forma totalmente ilógica. Siempre he sido bastante individualista, sin desmerecer los logros que un grupo puede conseguir, pero siempre desconfiando de las masas incontroladasy que alentadas por diversos intereses son manejadas sin oponer resistencia alguna la mayoría de sus miembros.
De hecho hoy en día sigo comentando con amigos, que los recientes acontecimientos en varios países árabes no son simples manifestaciones espontaneas contra un régimen mas o menos opresor, sino que esta meticulosamente orquestadas para cambiar un gobierno. En algunos casos son eficaces y rápidas, pero en otras causan mucha mas muerte y dolor que el existente antes de ellas, no preocupando mucho el sufrimiento de la mayoría de personas ajenas a los devenires políticos e interesadas únicamente en buscarse el sustento del día con su trabajo y en Paz. Paz. Paz…la mejor de las palabras por encima de las que pensamos son las más importantes. Estoy convencido de que es la primera garantía para conseguir esas otras tres en las que estáis pensando.
Desde Kigali, o desde Auswich, o desde Sarajevo…gracias por estos minutos de lectura, espero os haya merecido la pena leer estas mis sinceras palabras.